De ti tengo sed y mi alma bien lo sabe, quiero bendecirte mientras viva
Muy querida familia:
![]() |
Antes que nada, queremos manifestar nuestra eterna gratitud por todas las oraciones que muchos de ustedes, han elevado al Creador por estas dos almas que desde hace unas semanas han dicho su sí público y definitivo en el Instituto de las Hijas del Divino Salvador.
Hace 10 años comenzamos un camino, el llamado de un Jesús que ha sido para nosotras un gran compañero, amigo y hermano. Un Jesús que muchas veces ha visto crecer en nosotras ese deseo de conocerle, seguirle y amarle. Un Jesús que nos ha invitado a colaborarle en la extensión de su Reino, como nos lo indicaba nuestro Padre fundador, Monseñor Aparicio: Es necesario que Él Reine.
Sabemos que desde el momento que nacimos, fuimos un Don de Dios, un regalo muy preciado otorgado con mucho amor a nuestros padres. En la familia, comprendimos el gran valor de la fraternidad, el amor y la unidad. Gracias a Dios existe el segundo hogar, aquel hogar donde te enseñan los valores de la vida; el colegio… agradecemos inmensamente al Colegio “Hno. Pacífico Feletti” de las Hijas del Divino Salvador y al Colegio “Santo Domingo Savio” de los salesianos de las Villas, por enseñarnos a ser verdaderas cristianas. Sentimos que con el apoyo de nuestra familia y el mismo colegio, nos sentimos más seguras de emprender un camino; el camino de la vocación.
Ingresamos al aspirantado de las Hijas del Divino Salvador un 8 de diciembre del año 2000, donde como Iglesia celebrábamos el gran jubileo. Conocimos más a fondo lo que significaba la vocación; la vocación no se la guarda, una tiene que cultivarla a lo largo de todo el camino.
Fuimos conociendo y conviviendo con muchas Hermanas, algunas misioneras que con su testimonio de vida, nos animaban a seguir adelante. Y así, los años pasaron y nuestro camino vocacional fue recorriendo muchas etapas.
Llegó el momento de nuestra Primera Profesión. Profesamos un 22 de enero del 2005, día de Laura Vicuña, una joven educada en el seno de Don Bosco bajo el gran patrocinio de las Hijas de María Auxiliadora.
Pasamos 6 años como Hermanas Junioras, sirviendo a la niñez y la juventud con nuestros distintos apostolados. En estos 6 años, la vocación se fue consolidando; teníamos una llamada, y esta llamada se había hecho realidad, se había hecho vida. En noviembre del año pasado fuimos a impregnarnos del Instituto, a la cuna de nuestra congregación donde había nacido nuestro Instituto. Tuvimos una enriquecedora experiencia en El Salvador donde nos formamos por dos meses a este bello momento de la profesión perpetua junto a otra compañera proveniente de Guatemala.
Queridos jóvenes, Cristo los llama de una manera especial, no le rechacen, descubran lo que Él quiere de ustedes; quizás a alguno le pida ser un profesional que esté siempre al servicio del pobre y necesitado, mientras que a otro le muestre de una manera especial una invitación a seguirle tanto en la vida religiosa, como en la vida sacerdotal o misionera.
¡Cristo te necesita! No tengas miedo… Arriésgate!!!
Con mucho cariño:
Hna. Cecilia Ugarte - Hna. Caridad Vidal,
por gracia de Dios: Hijas del Divino Salvador
